“Pagar con el hambre del pueblo la deuda externa que nos impusieron la dictadura y los gobiernos posteriores es una decisión política”

Por Tomás Teicher, Candela Cebrero y Micaela Risiglione

“Un gran operativo de circo electoral y freno de la protesta social es lo que se montó con la sesión destinada al tratamiento de la Emergencia Alimentaria”, declaró Mónica Schlotthauer, diputada Nacional por el Frente de Izquierda y la única en abstenerse durante la votación de la emergencia alimentaria el pasado 12 de septiembre. La diputada agregó: “¿Qué les ofrecieron con esto? 15 pesos para los pibes de los comedores. 15 pesos. Un tercio de lo que vale un litro de leche”. Schlotthauer sostuvo que en Argentina “hay plata pero se destina al pago de la usura de la deuda externa y los beneficios de las multinacionales”, por lo que decidió no avalar con su voto que “por una ventanilla den un vuelto y por la otra roben el país entero”.

Durante las primeras semanas de septiembre, movilizaciones encabezadas por ATE y los sindicatos que integran la CTA Autónoma pusieron a la vista la necesidad de prorrogar hasta 2022 la Ley de Emergencia Alimentaria sancionada en 2016 y con vencimiento en diciembre de este año. Esta herramienta permitiría “garantizar el derecho a la alimentación y la seguridad alimentaria y nutricional de la población”. Al momento de la votación, la diputada decidió abstenerse y el proyecto terminó aprobándose con un total de 222 votos a favor y ninguno en contra.

Desde el partido que integra Schlotthauer afirmaron que en nuestro país hay comida suficiente para alimentar a 400 millones de personas, pero es responsabilidad de este gobierno y los anteriores “haber gobernado para los de arriba”. En este sentido, la diputada remarcó: “Pagar con el hambre del pueblo la deuda externa ilegítima y fraudulenta que nos impusieron la dictadura genocida y los gobiernos posteriores es una decisión política que comparten a ambos lados de la supuesta grieta”. Es por esta razón que las tres bancas del Frente de Izquierda en el Congreso se negaron “a participar de la farsa”, argumentando que tanto el oficialismo como el peronismo consideran que con un “diálogo maduro” entre partidos patronales se pueden solucionar los problemas, una premisa con la que no concuerdan.

Con respecto a las movilizaciones, Schlotthauer señaló que desde Cambiemos se habla de unidad y pacto social “a los palazos y marche preso”. Aseguró, además, que “toda esa política represiva, que es llevada adelante por el gobierno nacional y los gobiernos provinciales, tiene como objetivo facilitar el avance del ajuste y las reformas laboral y jubilatoria que pide el FMI”.

¿Cuál es la solución que plantea el FIT? Para empezar, Schlotthauer, en representación de su partido, expresó que se requiere la implementación inmediata del 82% móvil del salario en actividad; aumento de los planes sociales; prohibición de despidos y suspensiones; precios máximos a los productos de la canasta familiar y plata para abastecer de comida a todos los comedores escolares, merenderos y escuelas. Para que esto sea posible, “es necesaria la ruptura con el FMI y la suspensión inmediata de los pagos de la deuda externa para volcar ese dinero a salario, trabajo, educación, vivienda y salud”.

Según los trabajadores de ATE y el Indec, “para superar el nivel de pobreza ninguna familia debería ganar menos de 48.000 pesos”. Analizando los datos difundidos por el Ministerio de Hacienda, un trabajador bonaerense que percibe el salario mínimo debe destinar el 82,67% de sus ingresos para acceder a la canasta básica. Además, según el último informe del Indec correspondiente al primer semestre de 2019, el 35,4% de los argentinos no puede cubrir estos gastos, lo que representa un total de 16 millones de personas viviendo por debajo de la línea de pobreza.