La cuenta pendiente entre el gobierno y el terrorismo: la causa AMIA

Por Tomás Teicher

La ley Antiterrorista argentina fue sancionada en 2007 y modificada en 2011; lo que la impulsó no fue un acto terrorista en la Argentina, porque si ese hubiera sido el caso, la hubiesen sancionado 13 años atrás.

El mundo se conmocionó el 9 de septiembre de 2001 con el atentado a las Torres Gemelas en Estados Unidos y desde ese entonces a nivel internacional se instauraron organizaciones y medidas específicas contra el nuevo enemigo: el Terrorismo. Sin embargo, los argentinos suelen olvidar que en nuestro país hubo dos grandes atentados, años antes a las torres: a la Embajada de Israel, en 1992, y a la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina), en 1994.

Ambos atentados marcaron fuertemente el gobierno de Carlos Saúl Menem, ya que en él recaía la responsabilidad de que la guerra de Medio Oriente se trasladara a la Argentina y, por lo tanto, de encontrar a los responsables. “Los argentinos aflojamos un poco el tema de la seguridad porque no estamos acostumbrados a este tipo de terrorismo”, sentenció para Clarín en 1994, al día siguiente al atentado de la AMIA.

Noticiero ATC instantes después del atentado a la Amia en Pasteur 633

Para Menem ese fue el momento para “sacar del cajón” dos proyectos que intentaba impulsar hace ya unos años: la instalación de la pena de muerte y la creación de la Secretaría de Protección a la Comunidad, llamada vulgarmente la Supersecretaría de Seguridad. En julio de ese mismo año, expresó para La Razón: “cuando nosotros pretendimos crear esa secretaría se habló de un gobierno totalitario, antidemocrático y ahora que se da este tipo de acontecimiento, preguntan dónde está la seguridad”.

Ya en el primer acto de repudio al atentado de la AMIA, el 21 de julio de 1994, “el turco” recibió silbidos por parte de la multitud y nunca más volvió a asistir a un acto en conmemoración a la AMIA.

¿Hizo algo al respecto el gobierno de Menem para intentar proteger a la comunidad judía tras dos terribles atentados?

Según Ana Weinsten, directora del Centro de Documentación e Información sobre judaísmo argentino en AMIA, “Por definición de policía de la Ciudad de Buenos Aires, a los 2/3 días pusieron barriles delante de la puerta como medida provisoria de seguridad. Y agregó: “Otras instituciones judías comenzaron a pensar en algún tipo de valla para que se dificultase cualquier intención de acercarse o subirse a la vereda”.  

Weinstein, que es una de las sobrevivientes al atentado, opina que para ella ningún gobierno en particular hizo grandes avances con la causa de AMIA y contra el terrorismo y que “todos los presidentes se comprometieron en su inicio diciendo que van a esclarecer todo y que van a poner su mayor esfuerzo, pero estos 25 años de cambios de gobierno han demostrado que no lo han hecho”.

Testimonio de vida de Ana Weinstein, sobreviviente del atentado. Parte de un documental hecho por AMIA.

Y esto efectivamente es así, Néstor Kirchner en 2003, en el noveno aniversario del atentado, prometió que “el ataque no quedará impune” y calificó al atentado como una “asignatura pendiente, vergonzosa y dolorosa”. Él fue quien abrió los archivos de la SIDE (Secretaría de Inteligencia) y así hizo avanzar la causa.

En ese mismo acto, el titular de la AMIA de ese momento, Abraham Kaul, reconoció la actitud del presidente de mostrar señales de que realmente se estaba haciendo algo al respecto y señaló la falta de acción por parte de Menem, De la Rúa y Duhalde.

Recién con Cristina Kirchner se avanzó en la mencionada Ley Antiterrorista que intentaba proteger a la Argentina del terrorismo e intentar dar más seguridad a las instituciones judías.

Ahora, con el gobierno de Macri, la actual Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, afirmó que desde que Cambiemos está en el poder hay un sistema de Interpol que permite saber las alertas de todas las personas que tienen vínculos con el terrorismo. Lo cual genera contradicción con la sospechosa entrada por la aduana aeroportuaria de dos iraníes con dos documentos israelíes falsificados.

Weinsten entiende que las medidas actuales eran impensadas 20 años atrás y piensa que “hay que reconocer que la tecnología ha avanzado poderosamente, por lo tanto, quizás, en la época de los atentados, esas personas podrían haber sido ubicadas a las pocas horas, pero es imposible saberlo”.

Ella y toda la comunidad judía siguen pidiendo justicia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *