Audrey Hepburn: un legado de la moda, la actuación y la ayuda humanitaria

Por Lucia Benedito

Su belleza y sencillez es lo que caracterizaba a Audrey Kathleen Ruston, más conocida como Audrey Hepburn. Sus escenas desayunando en Tiffany’s sosteniendo un croissant y un café con sus manos y brazos cubiertos por unos elegantísimos guantes negros de seda son sin dudas uno de los mejores recuerdos que tiene la gente sobre la actriz y bailarina.

Audrey Hepburn (1956)

Nacida en Bruselas el 4 de mayo de 1929, Hepburn vivió una vida complicada durante la segunda guerra mundial. Ella estudiaba danza clásica en una escuela privada, pero tuvo que dejarlo ya que comenzó a perder demasiado peso debido a la falta de alimentos, llegando así a padecer anorexia. Allí fue cuando comenzó a dedicarse a la actuación.

Audrey ya participaba en obras teatrales como Gigi, pero lo que la hizo saltar al estrellato fue, sin dudas, su papel en “Vacaciones en Roma”. Al finalizar la grabación de la película, Hepburn regresó a Los Ángeles para continuar con la obra. Debido al contrato con Paramount, tenía permitido un periodo de 12 meses entre película y película para poder dedicarse de lleno al teatro.

Durante 1967 protagonizó Dos en la carretera, en 1966, Cómo robar un millón, Una cara con ángel, My Fair Lady, en 1964, el famoso musical que se considera el papel de su carrera, la Holly Golightly de Breakfast at Tiffany’s, en 1961. Pero para la actriz, su mejor papel fue, sin duda, el de la hermana Lucas en Historia de una monja. Ese papel, el conocer a su protagonista real, las similitudes, hizo que Hepburn recapacitara mucho y se entregara más a sus labores humanitarias.

En 1954 Audrey Hepburn conoció en Hollywood a Mel Ferrer, actor que se encontraba en crecimiento. El 25 de septiembre de ese mismo año contrajo matrimonio con el actor y el 17 de julio de 1960 nació su hijo Sean. Ocho años más tarde, en noviembre de 1968, Audrey Hepburn y Mel Ferrer se divorciaron. Volvió a casarse en enero de 1969; esta vez con el psiquiatra italiano, Andrea Dotti, del cual nacería su hijo Luca Andrea el 8 de febrero de 1970. Pero pronto le llegarían los problemas a Audrey, y en 1976, se volvió a divorciar, tras constantes infidelidades por parte del psiquiatra.

Audrey Hepburn junto a Mel Ferrer

Aunque había decidido alejarse del cine, todavía frecuentaba los sets de filmación. Tanto que en uno de ellos conoció al actor holandés Bob Wolders, su único fiel amor, según Audrey, quien en una entrevista declaró: “Él me hizo vivir de nuevo, darme cuenta de que no todo se había terminado para mí”.

En 1988 fue nombrada embajadora de UNICEF; su humanitaria solidaridad por los niños pobres, desnutridos y huérfanos,  marcó sus últimos años de vida. Los viajes a Sudán, El Salvador, Guatemala, Honduras y Vietnam fueron ocupando su agenda. Viajó a Somalía poco antes de que se le declarara cáncer de colon que le obligó a abandonar toda su actividad humanitaria.

Finalmente, el 24 de enero de 1993, sus dos hijos Sean y Luca, junto a sus ex maridos y su última pareja, Bob Wolders, despidieron a Audrey Hepburn en un funeral en el pueblito Tolochenaz ubicado en Suiza donde había decidido vivir, luego de retirarse de la actuación.

Es hasta el día de hoy que Audrey Hepburn es recordada como una de las mejores actrices de Hollywood y como un icono de la moda, aunque ella nunca utilizó etiquetas, salvo Givenchy, con quienes había creado su perfume.

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